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Día Mundial del Medio Ambiente 2015 - #7MM de Sueños. Comparte el tuyo

#7MilMillones de sueños … ¡Comparte el tuyo!



Este año el eslogan del Día Mundial del Medio Ambiente es “7 mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”.

Soñar es el primer paso para lograr el “Futuro que queremos”.

¡Imagina lo que siete mil millones de sueños pueden lograr si se hacen realidad!

Todo empieza con una acción individual que se une a una voz colectiva… y ¡que se transforma en un impacto exponencial!

Este año, los Embajadores de Buena Voluntad del PNUMA han formado un “Dream Team” para pedir a la comunidad mundial que comparta sus sueños de un futuro más sostenible y se comprometan para hacer realidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible fcentrando la atención en aquello que más consumimos y desperdiciamos a la vez: agua, alimentos, energía y todos los recursos naturales.

Así que este Día Mundial del Medio Ambiente, únete al “Dream Team” compartiendo tu sueño y comprometiéndote a actuar. Además, no te olvides de decir a tus amigos y familia que hagan lo mismo.
Tus esfuerzos servirán para ayudar al mundo a consumir con moderación por un futuro más feliz para el planeta y la humanidad.



Como ser consumidores más responsables


¿Cómo ser un consumidor más responsable?

Pregúntate, ¿Conoces el origen de lo que estás comprando? 

La traza del artículo, su fabricante y su cadena de suministro. Preocúpate por conocer que hay detrás del fabricante, su cadena de producción, en qué lugar produce, en qué condiciones de fabricación. 

¿Es un fabricante responsable con el Medio Ambiente?... ¿Lo es con los trabajadores? ¿en qué condiciones laborales producen?. 

Las cosas no son siempre lo que parecen ser y detrás de esta búsqueda puedes encontrarte con muchas sorpresas y no siempre agradables.


Apoya a los productores locales y al comercio local

El comercio local favorece un comercio más responsable y sostenible. 

Fomenta las compras locales, artesanales, mercados y tiendas de tu barrio y el comercio justo. Los productos locales reducen además los costes de transporte a largas distancias y reducen el consumo de energía y la contaminación contribuyendo además por tanto a la mejora del Medio Ambiente.

Algunas tiendas, e incluso, algunas Grandes Superficies disponen también de productos de Comercio Justo con su etiqueta. Prueba esos productos. Los productores podrán disfrutar de un pago justo por su trabajo al reducir intermediación.



Consume productos más ecológicos

Agricultura y ganadería ecológica. Abonos naturales, frente a fertilizantes químicos. 

Animales en libertad frente a animales estresados y en condiciones inapropiadas, en espacios reducidos, hacinados...  

Vigila las etiquetas, mira lo que consumes. Pero ojo, no hay que caer en engaños. No todas las etiquetas ecológicas lo son. Infórmate.



Menos bolsas

Di no a las bolsas de plástico. 

Evita bolsas de un solo uso o desechables. Ve a la compra con tu bolsa reutilizable o tu carro de la compra. Como se hacía antes. 

Millones de bolsas contaminan todas las regiones de la Tierra y los Océanos y son responsables de la muerte de cientos de miles de especies de aves, peces, anfibios y mamíferos cada año.



Menos plásticos

Según PNUMA, Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el 80% de los residuos marinos del mundo son desechos plásticos. 

Volveremos sobre este tema en un próximo artículo de este blog.


Menos envases y embalajes

Adquiere productos con menos envases o embalajes innecesarios. 

Evita también aquellos envases que son más difíciles de reciclar o que son más contaminantes. 


Fomenta y contribuye a fomentar los envases retornables frente a los no-retornables.




...Y por supuesto, la conocida regla de las 3 R


Sé exigente e intransigente con la irresponsabilidad

Tal vez una sola voz no sea suficiente, pero debes saber que tu voz no está sola. 

Muchas personas en el mundo piensan y actúan en sostenibilidad. 

Pide a las empresas productos responsables. Solicita a las instituciones marcos legales responsables. 

Reduce tu consumo
Evita consumir productos innecesarios. Antes de adquirir algo pregúntate si realmente lo necesitas...

Reutiliza
Muchos productos pueden encontrar una segunda oportunidad, una segunda vida. Hay muchas webs y blogs donde encontrar ideas para reutilizar artículos, algunas muy útiles y sorprendentes.

Recicla
Separa los residuos y guárdalos para llevar cada uno a su contener adecuado. Utiliza correctamente los contenedores. No arrojes en los contenedores productos que no correspondan. Infórmate de qué productos sí y cuales no son aptos para cada tipo de contenedor. Consulta con información de tu Ayuntamiento dónde puedes llevar productos que desconoces su contenedor. Infórmate de tu Punto Limpio más cercano.



Suma esfuerzos
Son los pequeños gestos los que construyen los cambios. A buen seguro, no es posible en el mundo actual practicar un consumo totalmente responsable, pero cada gesto suma y cuenta. No te rindas. Colabora con otros consumidores. Denuncia. Pide cambios. 



Actuar, hace posible lograr. Juntos, lo haremos posible.

El 28 de marzo, nos sumamos a La Hora del Planeta


Un año más, el 28 de marzo, ETICOLOGIC, se suma a La Hora del Planeta. Para ello apagamos las luces de todas nuestras instalaciones durante una hora y contribuimos a la difusión del evento en todas nuestras redes sociales.

La Hora del Planeta, es la mayor campaña global de movilizacicón y lucha contra el cambio climático.
Organizada por WWF, esta iniciativa nació en Sidney en 2007 y desde entonces ha logrado la participación de más de 7.000 ciudades y pueblos de 160 países, miles de empresas, centros educativos y entidades que suman su voz para demostrar que un futuro basado en las energías limpias es posible.
Este año es especialmente importante en la lucha contra el cambio climático: el próximo mes de diciembre, en París, los gobiernos de todo el mundo tienen el reto de aprobar un acuerdo a favor del clima.
Si quieres participar en esta iniciativa, visita www.horadelplaneta.es 
Cada año WWF invita a ciudadanos, ayuntamientos, empresas y demás colectivos a apagar la luz durante una hora como símbolo de lucha contra el cambio climático. Este pequeño gesto, a escala global, se ha convertido e una gran llamada a la acción que cuenta con el respaldo de gobiernos e instituciones como las Naciones Unidas.
La Hora del Planeta tendrá lugar de forma simultánea el próximo 28 de marzo a las 20:30, hora local de cada localidad. Miles de ciudades se suman cada año a la campaña apagando las luces de sus monumentos más emblemáticos, entre ellos la Torre Eiffel, la Sagrada Familia, las Pirámides de Gizé o el Vaticano.



Día Mundial del Agua - 22 de Marzo

En 2015, el tema propuesto por Naciones Unidas para el Día Mundial del Agua es: "Agua y Desarrollo Sostenible".

#diamundialdelagua #worldwaterday


En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 22 de marzo como el primer Día Mundial del Agua. Han pasado 22 años y el Día Mundial del Agua se sigue celebrando en todo el mundo y cada año destaca una cuestión diferente.

Este día quiere destacar la función esencial del agua y propiciar mejoras para la población mundial. El agua es un recurso escaso y es necesario gestionarla adecuadamente ahora y en el futuro.

Sabías que...?

En nuestro planeta hay 525 millones de kilómetros cúbicos de agua. Sin embargo, el 97% se encuentra en mares y océanos y el 2% es agua congelada.

Sólo el 2,5% del total del agua de la Tierra es agua dulce, pero de ella el 20% es agua subterránea o se encuentra en la atmósfera en forma de vapor de agua, nubes.

EL agua además no se reparte uniformemente. La Antártida posee el 90% del agua dulce (en forma de hielo). Más de 1100 millones de personas, en diferentes lugares del mundo, no pueden acceder directamente al agua. Millones de niños y mujeres tienen que recorrer más de 10 km diariamente para acceder a agua potable.

Así, sólo se considera agua apta para el consumo, o agua potable, el 0,007% del total del agua del Planeta, y esta cantidad se reduce cada año debido a la contaminación de arroyos, ríos y aguas subterráneas. Cada día mueren miles de niños con edades inferiores a los 5 años por consumo de aguas contaminadas y falta de higiene, y cada año 3,5 millones de personas en todo el mundo (especialmente en países pobres, la mayoría población rural o barrios marginales de ciudades).

Se estima que en 2050, se elevará un 44% el consumo de agua para satisfacer la demanda industrial.

No dejes de visitar los siguientes enlaces:



12 millones de consumidores en España sensibles a la sostenibilidad según el Informe Forética 2015


Informe Forética 2015 sobre el estado de la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) en España, bajo el subtítulo "Ciudadano consciente, empresas sostenibles". 
El informedetecta como principales tendencias globales de RSE los retos vinculados a la demanda de transparencia, la fiscalidad responsable, el Big Data, el cambio climático o los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Asimismo, el documento estudia el grado de desarrollo de la RSE en España tanto desde la óptica de las políticas públicas (donde destaca la reciente aprobación por parte del consejo de Ministros de la Estrategia Española de RSE) como desde la perspectiva empresarial persistiendo una brecha en cuanto a adopción de políticas de RSE entre grandes empresas y pymes. 
Por último, se hace un foco especial en la implicación ciudadana donde se observan dinámicas favorables al crecimiento del consumo responsable.
Leer más sobre esta noticia en la página de Forética

Descargar informe

Aumenta la preocupación medioambiental en el hogar en los últimos 5 años



EUROPAPRESS

El 60% de los españoles ha incrementado su preocupación medioambiental, según refleja un estudio desarrollado por Leroy Merlin. 

Más del 30% adoptan comportamientos sostenibles para no derrochar energía y recursos. Los jóvenes con edades entre 25 y 34 años, con hijos, que residen en ciudades entre 50.000 y 500.000 habitantes, son los más concienciados.

El comercio, justo para Norte y Sur

Recomendamos la lectura de este artículo publicado por la revista Compromiso Empresarial sobre el comercio justo, donde se menciona a Regalo Responsable como una de las opciones propuestas para un comercio más justo y sostenible, junto a la labor de Fundaciones, Organizaciones de Comercio Justo y Empresas como Ideas, Funsación Emaus, Intermon, Ayuda en Acción, The Body Shop y Starbucks. Reproducimos a continuación el artículo en su totalidad.



El comercio, justo para Norte y Sur

Cambiar el convencional acto de compra por un sistema alternativo más equitativo; este es el modelo que entre calles abarrotadas de gente cargada de bolsas, grandes superficies colmadas de carros rebosantes y abetos navideños guardianes de decenas de paquetes se debe de imponer para dar paso a un mundo de consumo responsable, donde la procedencia, las condiciones de fabricación, las emisiones de CO2 o las manos por las que fueron elaborados los productos no resulten indiferentes.

Con las navidades llega la época del año que más consumo genera. La auditora Deloitte ha previsto en el Estudio de Consumo Navideño 2011 que en estas fechas cada hogar español va a gastar una media de 668 euros, de los cuales 393 euros irán destinado a regalos, 179 a comida y 96 a gastos de salidas. El presupuesto de los españoles para Navidad ha sufrido un leve incremento respecto al pasado año, consolidando a España entre los países más consumidores en estas fechas; el cuarto por detrás de Irlanda, Luxemburgo y Suiza.

Aunque es razonable que los stakeholders exijan a las empresas que cumplan con su responsabilidad social corporativa (RSC), es habitual que en medio de toda la vorágine navideña dejen a un lado el aspecto de la “responsabilidad social propia”: ¿Dónde queda la suya como consumidor? Detrás de cada producto existe un proceso de elaboración desconocido por el comprador, que ignora en qué condiciones ha sido fabricado. Explotación infantil, sueldos infames, desigualdad de género, deterioro medioambiental…, en ocasiones son muchas las consecuencias que pueden derivarse de una cadena de producción que el consumidor con el acto de compra secunda. Puede ser el último eslabón de la cadena, o el primero; quizás el más importante y desencadenante.

Comercio justo, más que solidaridad


Comprar productos de comercio justo va más allá de un gesto solidario o un acto de beneficencia. Es un paso hacia un cambio de mercado, más justo y equilibrado. Poner en valor el Sur comercializando sus productos en el Norte.

El movimiento de comercio justo se guía bajo cuatro principios fundamentales: la erradicación de la mano de obra infantil, la igualdad de género tanto a nivel salarial como en la toma de decisiones, el derecho a un sueldo digno y la protección del medio ambiente. Se trata, en definitiva de “anteponer los derechos de las personas y las comunidades a los beneficios económicos”, explica Marta Lozano Sabroso, directora de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ), durante una entrevista concedida a Compromiso Empresarial.

Imaginar un tipo de comercio donde los objetivos sociales estén por delante de los económicos es posible, donde cobra mayor importancia en qué condiciones se produce que las unidades vendidas y donde se protege más el medio ambiente que se hace publicidad de ello.
Por el momento, se trata tan solo de una utopía. Un modelo que va tomando peso en países europeos, como Reino Unido y Francia, pero que en España representa un porcentaje irrisorio del mercado. La media europea de consumo de productos de comercio justo es de 4,50 euros por persona y año, disminuyendo en el caso español hasta los cincuenta céntimos de euro y llegando a ser hasta 100 veces menor que el dato de consumo en Inglaterra. Esta diferencia Lozano la relaciona con que en España “no ha existido mucho tejido social que haya podido hacer la sensibilización necesaria; además, los ingleses tienen una capacidad adquisitiva mucho mayor y empezaron antes”.

Tres décadas pasaron desde que en los años sesenta naciera el comercio justo en Europa hasta que se uniera España en el año 89, celebrando en la actualidad los cincuenta años de construcción de un movimiento de producción, distribución y compra diferente. El abismo entre las cifras no es más que un reto para el comercio justo en España; en palabras de Lozano: “Tenemos un amplio margen de crecimiento”.

Los productos de comercio justo comenzaron a distribuirse en las sedes de organizaciones no lucrativas. En el año 89 nace la cooperativa Sandino, que más tarde sería Ideas, y la Fundación Emaús, especializada en temas de inserción sociolaboral y promotora de la comercialización de productos de comercio justo del Sur. Pero poco a poco el modelo ha ido evolucionando: 1. Ha tomado diferentes formas jurídicas –asociaciones, organizaciones, cooperativas, empresas, S.L.–; 2. Aunque siete de cada diez ventas sea de alimentación –café, cacao y azúcar, principalmente–, se encuentra también una gran variedad de artesanía, regalos y ropa de primera calidad, aumentando la diversificación del sector, y 3. Los lugares de distribución también se han visto ampliados: ONG, tiendas especializadas, centros comerciales y grandes superficies.
Bien es cierto, que este último sistema no está secundado por todas las organizaciones miembro de la CECJ, que opinan que tan importante como la venta de productos de comercio justo es la labor de sensibilización de la población, cuestión que en las grandes superficies se pierde.

Sin embargo, su incorporación a los grandes canales de distribución ha tenido un especial significado en el aumento de las cifras de ventas. En 2010 se vendieron 22,5 millones de euros en productos de comercio justo, un 33,6% más que en 2008, según los datos recogidos en el informe El comercio justo en España 2010. Crisis, impactos y alternativas, editado por la CECJ, que señala que las ventas en supermercados y grandes superficies han registrado un incremento notable del 7%, con un peso del 16,6% del total de ventas, no pudiéndose comparar aún con el peso que tienen las tiendas de organizaciones de comercio justo como distribuidoras (51%).
La mayoría de productos de comercio justo se pueden reconocer por la distinción del sello Fairtrade, otorgado por Fairtrade Labelling Organizations International (FLO) y que garantiza que los artículos cumplen los estándares internacionales que han desarrollado. No todos los productos son susceptibles de lucir el sello, pero la sola pertenencia de la organización o empresa que lo vende a la Organización Mundial de Comercio Justo (WFTO) es garantía plena de que las manufacturas cumplen con los cuatro requisitos básicos: protección de la infancia, igualdad de género, salario digno y protección del medio ambiente.

Pero más allá de los sellos y las certificaciones hay algo importante: “Que los clientes miren las etiquetas, que sepan de dónde viene el producto y se pregunten en qué condiciones se ha fabricado la ropa que se ponen o el café que se toman”, explica Lozano. “Si tienen esa sensibilización y se topan con productos de comercio justo estamos seguros de que lo comprarán, pero es imprescindible que hagan ese gesto para poder cambiar el mundo”, añade.

Multinacionales responsables

El comercio responsable se ha hecho con sigilo un hueco en el mercado mundial. The Body Shop es un claro ejemplo de fórmula empresarial que combina las prácticas de comercio justo y convencional. El próximo año 2012, la cadena de productos de belleza celebrará el 25 aniversario de sus primeras ventas de productos fabricados por o a partir de ingredientes procedentes del comercio justo en comunidades.


Pero desde ese primer utensilio para dar masajes de 1987 elaborado por un proveedor del sur de India han sido muchos los ingredientes, productos y envases elaborados bajo los valores del comercio justo que ha comercializado The Body Shop, trabajando actualmente con más de 25.000 personas de todo el mundo, ayudando a sus comunidades y llevando a cabo labores de asesoramiento sobre sus negocios. Todo esto emana de la filosofía de su creadora, Anita Roddick, que mantenía que el único camino para lograr la belleza era el de la naturaleza.
“Quiero que The Body Shop sea la mejor, más increíble y apasionante empresa, y la que cambie el modo de hacer negocios. Esa es mi visión”, decía Roddick sobre la empresa que creó en 1976.

Tras más de 35 años de negocio, The Body Shop cuenta un 65% de productos que contienen ya ingredientes obtenidos a través de proyectos de comercio justo –20 ingredientes naturales y más de 60 regalos y accesorios–, lo que permite la “mejora de la estabilidad económica y las condiciones sanitarias de agricultores, productores y sus familias en más de veinte países”, afirman en su página web.



Otras multinacionales como Starbucks tienen un fiel compromiso de alcanzar el 2015 con la venta de café cien por cien procedente de cultivos de comercio justo –en España ya es un hecho–, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida de los pequeños agricultores, sus comunidades y comprometiéndose con el medio ambiente.
En sus establecimientos se puede disfrutar del café certificado de comercio justo desde hace casi once años y comprarlo para llevar a casa. La cadena cafetera ha alcanzado ya el 75%, “el 25% que queda será lo más difícil. Para conseguir este reto necesitamos identificar más agricultores que pueden participar en nuestro programa Shared Planet. Abrimos el centro de apoyo en Ruanda justo con este objetivo”, explican en Starbucks.es. “Ha sido un salto cuantitativo importante para Starbucks y para el movimiento que lideramos en España, ya que hay más comercialización de café de comercio justo y por tanto más productores que se benefician de unos precios diferentes y unas mejores condiciones de vida y de trabajo”, opina Lozano desde la CECJ.

Las empresas se unen al cambio

Son cada día más las empresas que eligen regalos de comercio justo para los detalles navideños a sus empleados y proveedores. Las cestas de productos de alimentación se regalan con sello de calidad, pero también con la certeza de que las personas que lo cultivan o fabrican están siendo recompensadas justamente.

En Intermón y Ayuda en Acción conocen bien el sector del comercio justo y, en estas fechas, el de las cestas navideñas, disponen de una amplia gama de productos para hacer de los tradicionales obsequios de las empresas a sus trabajadores un gesto de cambio. “Una cuidada selección de productos de comercio justo en distintos rangos de precios completan la alimentación de estas Navidades. Muchos de ellos unen el comercio justo con la agricultura ecológica y con una amplia gama de postres preparados”, explican desde Intermón.
Pero el negocio del regalo ha sobrepasado el gesto puntual propio de las fechas navideñas. De esto Pablo Pastor es un experto. El director de Estrategia y Responsabilidad Social de Regalo Responsable, explica cuáles son los artículos más demandados por las empresas: “Aquellos que permiten diferenciarse y aportar valores en RSE, los que además de materiales sostenibles, incorporan mensajes de concienciación”. En Regaloresponsable.com se pueden encontrar artículos ecológicos, naturales, de concienciación y comercio justo, como camisetas, tazas, libretas y calendarios para material publicitario, promocional, de oficina, etc.


Este año los presupuestos se han triplicado y las ventas se han incrementado en torno a un 15% más que en 2010, explica Pastor, aunque las empresas “lo hacen más desde el punto de vista medioambiental que desde el ético. Se valora lo ecológico y no tanto el control de origen de los artículos y sus certificaciones sociales o laborales”. Pero destaca el lado más positivo de ese aumento de interés: “Hay cada vez más grandes empresas que tienen en cuenta estos aspectos a la hora de tomar sus decisiones de compra, basándolas en criterios éticos”.

Regalo Responsable realiza un control de su cadena de suministro y exige a los proveedores la aceptación de su código de conducta ética, que incluye preceptos medioambientales y sociales, normas laborales, rechazo al trabajo infantil y anticorrupción, entre otros aspectos. Además, solicitan las certificaciones sociales y medioambientales de las que dispongan, así como la composición de los materiales o bondades ecológicas que estos incorporen en sus procesos de fabricación (por ejemplo: ahorro de agua o energía) o beneficios medioambientales que aportan (reducción de emisiones, tasas de reciclaje, etc.). Y finalmente, los proveedores aceptan someterse a inspecciones y auditorías medioambientales, sociales y de producto.

Es en Navidad cuando aumenta significativamente el consumo, pero es todo el año, toda la vida, cuando el acto de compra debe estar alineado con los valores éticos, cuando la “responsabilidad social propia” toma una especial relevancia y significado para no convertirse en cómplice de una cadena de producción en ocasiones sospechosamente irregular.

Por Esther Barrio
Redactora Jefe
Compromiso Empresarial

RSE - Forética presenta el Informe Forética 2011 - Evolución de la Responsabilidad Social de las Empresas en España

RSE Marzo 2011. Forética presenta su Informe 2011


Forética celebró el pasado día 3 de marzo su Asamblea General de Socios 2011, en la que se hizo un repaso de todas las actividades realizadas por la Asociación durante 2010 y se procedió a la aprobación de las cuentas anuales.

Como novedad, Forética introdujo unas dinámicas de trabajo en grupo para decidir entre los socios las líneas maestras de actuación de Forética para los próximos años, dentro de la iniciativa Enterprise 2020 de CSR Europe.

Uno de  los grupos de trabajo fue coordinado por Pablo Pastor, Director del Blog Concinciencia Responsable.

Con posterioridad, tuvo lugar la presentación de la quinta edición del Informe Forética: Informe Forética 2011 sobre la evolución de la RSE en España.



Este Infome, revela una consolidación del fenómeno a pesar de la crisis a la vez que pone de manifiesto una brecha más profunda entre las empresas más pequeñas y las medianas y grandes en lo que respecta a su actitud y también a su práctica de la Responsabilidad Social.

“El cambio de paradigma que se está produciendo en la economía a nivel mundial obliga a las empresas, ciudadanos y Gobierno a convertirse y a optar por la responsabilidad como la respuesta imprescindible”. Así lo declaró ayer el Ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, en la clausura del acto de presentación del Informe Forética 2011 sobre la evolución de la RSE en España.

“El principal objetivo en estos momentos es recuperar la economía, generar empleo y que éste sea de calidad”, resaltó Jáuregui. “La pregunta no es qué hacen las empresas con sus beneficios, sino cómo los generan; en última instancia, las empresas sólo son rentables si son éticas”, concluyó.



Principales conclusiones del estudio

Uno de los principales valores de la edición 2011 del Informe Forética reside, según sus autores, en que “desde el punto de vista socioeconómico, ha coincidido con un contexto de cambio brusco en los mercados financieros, un momento de shock sin precedentes que ha puesto a prueba la madurez del fenómeno de la RSE en sus circunstancias más extremas”.

“El balance es francamente positivo dentro de estas circunstancias”, señaló por su parte el director del estudio Jaime Silos durante la presentación de sus principales conclusiones. Si bien ha habido organizaciones que han abandonado, total o parcialmente, sus prácticas de RSE, solo ha sido así en el caso de las que no la tenían integrada en su estrategia de negocio. “Estaríamos hablando de un fenómeno de autentificación de la RSE”, según destacó Juan Pedro Galiano, Presidente de Forética y codirector del Informe.

A juicio de los autores, tanto el mayor grado de escepticismo como los recortes en algunas actividades empresariales y en alguna práctica de consumo entran dentro de la normalidad y responden a una adaptación a la coyuntura. “Nunca antes había habido una falta de confianza ciudadana en el estado de la economía y en el sistema político tan acusada”, señala el Informe en base a datos del CIS. En este contexto, “sorprende positivamente el grado de madurez de la RSE en el discurso empresarial”,señaló Silos destacando que 6 de cada 10 empresas ya conocen la RSE.

La otra cara de la moneda es el aumento de la brecha entre la pequeña y la gran empresa. “Asistimos a la polarización de conocimiento de la RSE en función de su tamaño”, dicen los autores. La misma evolución se muestra en el análisis de la percepción de su utilidad y el grado de escepticismo con respecto a su desarrollo futuro. “Esto es preocupante, ya que el desarrollo de la RSE estaría por debajo de su verdadero potencial. No olvidemos que las empresas de menos de 100 trabajadores representan el 99,6% del tejido empresarial español”, puntualizó Silos.

Según datos del estudio, “la importancia de la RSE seguirá creciendo, pero a tasas inferiores”. La pequeña empresa marca esa diferencia de consenso de un 84% de entidades que actualmente consideran que la importancia de la RSE será igual o mayor en los próximos años frente al 92% que así lo afirmaban en 2008.

Los efectos de la crisis en la RSE

Según el Informe Forética 2011, una de cada tres empresas españolas ha dejado de realizar actividades de RSE como consecuencia directa de la situación económica. Los autores del estudio ponen de relieve la fortaleza de la responsabilidad social “si se tiene en cuenta que desde la anterior edición del informe se han destruido 2,3 millones de puestos de trabajo y 130.000 empresas”. Nuevamente, el tamaño de las organizaciones es determinante: la tasa de abandono de actividades RSE de manera permanente (sin previsión de retomarlas), es mucho mayor en el caso de las pequeñas empresas –un 18%- frente a tan solo el 3% en el caso de las medianas y grandes.

Otro de los impactos del ciclo económico en el sentimiento empresarial hacia la RSE tiene su reflejo en las prioridades de las prácticas en las organizaciones. El objetivo de “crear empleo” escala posiciones desde 2008 y se sitúa en segundo lugar solo por detrás de “respetar los derechos humanos y la intimidad de sus trabajadores y proveedores”, en detrimento del respeto al medio ambiente.

Otro de los temas a los que da seguimiento el Informe Forética es a la integración estratégica y operativa de la RSE. En la actualidad, solo un 5% de las empresas españolas cuenta con una política de RSE formalizada por escrito y un 11% se encuentra en proceso de formalización. En términos de integración y desempeño, quien formula la estrategia de RSE en la empresa es la Dirección General, en un 44,5% de los casos, seguido del Consejo de Administración, con un 25,4%. A nivel operativo, se aprecia una consolidación de la figura específica del director de RSE - 45% de los casos-, que gana peso específico en las organizaciones, ya que en un 73,6% de los casos suele estar integrada en el Comité de Dirección.

La percepción del ciudadano

Por primera vez, el nivel de conocimiento de la RSE supera el umbral de la mitad de la población, siendo el 52,3% de los ciudadanos los que han oído hablar del concepto.

La nitidez del término, por su parte, no experimenta cambios cuantitativos pero sí cualitativos. La crisis económica repercute en el sesgo mayoritariamente social que los ciudadanos valoran ahora de la RSE -65% de los atributos- y también gana peso la dimensión ambiental frente a los datos de anteriores ediciones.

En relación al análisis ciudadano de “la buena empresa”, los criterios directamente relacionados con la RSE experimentan un fuerte impulso con respecto a los de mercado (del 23 al 35%). Por vez primera, el atributo más valorado de las empresas por parte de los ciudadanos es la preocupación por los empleados, superando a los factores tradicionales de calidad-precio.

Además, de forma consecutiva y a pesar de la crisis, el sentimiento ciudadano sobre la preocupación empresarial por su entorno social y ambiental sigue mejorando y un 57% de la población observa una preocupación “mayor” o “mucho mayor” de las empresas por estos aspectos. En la clasificación por agentes sociales, sí que sufren significativamente el descenso de confianza ciudadana el Estado/Gobierno y los partidos políticos –caen un 17 y un 13% respectivamente en la valoración de su gestión ética-, mientras que el sector empresarial aumenta su valoración con respecto al Informe de 2008. La lista de agentes mejor valorados la siguen encabezando las ONG, seguidos por pymes, grandes empresas y medios de comunicación. Por sectores, la industria farmacéutica, la automoción, el transporte de viajeros, el gran consumo y la energía aprueban en gestión ética, mientras que la mayor recesión la sufre el sector financiero.

Consumo responsable

La crisis también ha afectado a las actitudes de compra, lo que ha convertido a la discriminación negativa –boicot y evitación de consumo por castigar a marcas “irresponsables”- en la principal manifestación de consumo responsable, que ha aumentado del 37 al 45% de los ciudadanos desde 2008.

En el plano de la discriminación positiva, se observa un cambio desde el premio (pagar más por un producto responsable: 16%) hacia la preferencia (optar por el más responsable en condiciones de igualdad de precio: 21%).

“El consumidor ante la crisis adopta una posición defensiva, pero no baja la guardia”, aseguró Silos. “Ante una menor renta disponible y peores perspectivas laborales, el ciudadano reduce de forma natural su discriminación positiva vía pago de un sobreprecio como premio por la RSE. Sin embargo, es significativo que no por temas coyunturales se deja de practicar el consumo responsable”, apuntó el autor, “sino que el descenso de la discriminación positiva se ve compensado por un repunte de la negativa (boicot y evitación de producto)”.

Observatorio de Informes RSE

Una de las novedades del Informe 2011 es el Observatorio de Informes RSE, un apartado en el que Forética analiza el grueso de los informes periódicos que se publican en nuestro país en torno a la responsabilidad social para ofrecer una comparativa de fácil lectura y seguimiento sobre los principales temas y tendencias RSE. “Un esfuerzo”, según los autores, “para contribuir a la comunidad científica de la responsabilidad social que además demuestra la transparencia y el rigor desde el que Forética enfoca su investigación”.

Qué es el Informe Forética

El Informe Forética 2011. Evolución de la Responsabilidad Social de las Empresas en España es la quinta edición de un estudio bienal que desde el año 2002 arroja una fotografía nacional del grado de implantación y desarrollo de la RSE en empresas y ciudadanos de nuestro país.

Basado en una muestra de en torno a mil empresas y mil ciudadanos encuestados, pretende contribuir al conocimiento de la Responsabilidad Social en España, y para ello analiza periódicamente patrones como el grado de notoriedad, sensibilización y desarrollo de prácticas de RSE, tratando de detectar los cambios en actitudes corporativas y ciudadanas respecto a este fenómeno.

El Informe Forética 2011 ha sido patrocinado por Adif, MSD, Renfe y Sanitas, y está disponible de manera gratuita –tanto su versión íntegra como la versión ejecutiva- en la web http://www.foretica.org/

Sobre Forética

Forética es la asociación de organizaciones y profesionales de la RSE líder en España con más de diez años de historia y cerca de 250 socios que tiene como misión fomentar la cultura de la gestión ética y la responsabilidad social, dotando a las organizaciones de conocimiento y herramientas útiles para desarrollar con éxito un modelo de negocio competitivo y sostenible. Con presencia en España y en Argentina, y representación en los principales foros de la RSE a nivel europeo, Forética es partner nacional de CSR Europe y miembro de su Consejo. Además es socio miembro de Eurosif, Organizacional Stakeholder de Global Reporting Initiative (GRI) y en nuestro país, Forética forma parte del Consejo Estatal de RSE como vocal experto, entre otros. Asimismo, es propietaria de la Norma SGE 21, el primer sistema de gestión de la responsabilidad social europeo que permite, de manera voluntaria, alcanzar una certificación. Más información en http://www.foretica.org/

Para más información:

Comunicación Forética. Tel: 91 522 79 46 - e-mail: comunicacion@foretica.es

RSE - Obsolescencia programada. El motor insostenible de la sociedad de consumo


Pablo Pastor Alfonso.
Al hilo del documental de Cosima Dannoritzer "La historia secreta de la obsolescencia programada: comprar, tirar, comprar", recientemente emitada en la 2 de TVE, me gustaría compartir aquí algunas reflexiones.

Se entiende por obsolescencia programada, la fecha de caducidad impuesta por los fabricantes para acortar el ciclo de vida de sus productos.

Los artículos tienen un ciclo de vida natural, desde su fabricación hasta su obsolescencia y caducidad, bien por agotamiento, bien por rotura irreparable.


Sin embargo, la obsolescencia programada, hace referencia a una caducidad deliberada y concebida desde su diseño por el fabricante para que las cosas no duren más allá del tiempo deseado por ellos mismos.

Así, esta caducidad se puede programar utilizando materiales menos consistentes, menos duraderos, baterías agotables o incluso, introduciendo chips con contadores que limiten el uso hasta un determinado número de veces.




Por supuesto, este es un hecho nunca reconocido por los fabricantes, pero que, no obstante ha calado y forma parte de nuestra actual sociedad de consumo actuando como motor de la misma.

Poco a poco, los consumidores nos hemos acostumbrado a asumir que las cosas cada vez duran menos. Tendemos a escuchar frases como “estos motores ya no son como los de antes”… “las chapas de antes sí que eran resistentes y no las de ahora”…


Y hay mucho de cierto en ellas. En los inicios de la revolución industrial, y hasta principios del siglo XX, los fabricantes buscaban, como cualidad inherente a sus artículos, la durabilidad. Cuanto más resistente al paso del tiempo era un producto, mayor era la valoración obtenida por los consumidores, mayor prestigio para la marca.

Pero las cosas empiezan a cambiar en los años 20 cuando los fabricantes empiezan a concebir un nuevo modelo económico y productivo no basado en la durabilidad.


Con la aparición del American Style Life, a partir de los años 40 y 50, favorecido por los medios de comunicación, especialmente la televisión y la publicidad, la Sociedad, la mentalidad de los consumidores ha cambiado. Los consumidores, empiezan a poner en valor otras cualidades de los productos, más basadas en el consumismo y en la moda que en las cualidades de duración, dejando a un lado valores como la resistencia al tiempo de los artículos.

Se adquieren artículos no siempre tanto por necesidad como a veces por puro consumismo. Este modelo se extiende a Europa una vez superada la II guerra mundial, y actúa incluso como motor de la recuperación económica.

La obsolescencia programada, va más allá de lo que es una simple moda o estilo de vida. Responde a una conceptualización premeditada por parte de los fabricantes para crear artículos de menos calidad, que acorten sus ciclos de vida útil, con el fin de fomentar el consumismo. Cuando un producto dura menos, más fácilmente tendrá que ser repuesto por otro en el mercado. Así, el consumidor tendrá la necesidad impuesta de renovar sus electrodomésticos estropeados, o bien, de sumarse a las tendencias consumistas de la moda para “actualizar” su vestuario o todo tipo de artículos.


Nace la cultura de desechar, de reemplazar. Desaparece la cultura de reparar. Es más sencillo, e incluso más económico, sustituir un aparato estropeado que repararlo.

Siguiendo incluso el consejo de los propios fabricantes, que no extienden la vida útil de los aparatos mucho más allá del tiempo que dura la propia garantía.



Como motor de la economía, la obsolescencia programada genera crecimiento al acortar los ciclos de reposición. La demanda de productos se incrementa y por tanto también el empleo, mientras exista una situación de bonanza económica auspiciada por el crédito del sistema financiero.

Todo esto se acentúa en la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, favorecido sin duda por el crecimiento de las economías en los países desarrollados. Pese a los ciclos de crisis habituales, el crecimiento económico en este período en los países desarrollados ha sido más o menos continuado. Esto ha favorecido el “sostenimiento” de un sistema económico basado en el agotamiento y la explotación de los recursos y cuyo motor ha sido la obsolescencia programada.


Sin embargo, basar la economía en el consumismo, también tiene contrapartidas negativas. Entre ellas, el agotamiento de los recursos, y la generación de residuos.

Según WWF, necesitamos 1,44 planetas como el planeta Tierra para mantener nuestro actual nivel de vida en el futuro. Es decir, estamos agotando el crédito y los recursos que la naturaleza nos da, y lo peor, lo estamos haciendo en menos de un siglo.




Es obvio que algo no marcha del todo bien. Evidentemente ese crecimiento es absolutamente insostenible. Algo tiene que cambiar. Debemos buscar otros nuevos modelos de crecimiento que no se basen en el agotamiento y explotación de los recursos naturales y también de las personas.

La crisis actual está poniendo de manifiesto el agotamiento de este modelo expansivo tal y como lo hemos conocido. No podemos seguir creciendo de manera insostenible.

Afortunadamente, los fabricantes empiezan también a ser conscientes de esta realidad y ya hay propuestas de productos “eco” más duraderos, que consumen menos energía, que utilizan materiales reciclados… Este es uno de los caminos para encontrar modelos de economía sostenible.

Recomiendo visionar el vídeo "Obsolescencia programada, comprar, tirar, comprar". Seguro que va a ayudar a cambiar muchas mentalidades.