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Participa en los VI PREMIOS CORRESPONSABLES


Prorrogada la convocatoria a los VI Premios Corresponsables en Iberoamérica



Los galardones están abiertos a todo tipo de organizaciones de cualquier país y distinguirán las mejores iniciativas y buenas prácticas en Responsabilidad Social y Sostenibilidad.

Además, como el año pasado, es posible optar al Premio Corresponsables Ramón Mullerat que premia a personas con una especial trayectoria personal en la difusión de la Responsabilidad Social y la sostenibilidad. 

Este galardón se impulsó por primera vez en los V Premios Corresponsables en memoria de quien fue presidente del jurado desde el inicio de los premios y una figura de especial relevancia en la difusión de la Responsabilidad social y la Sostenibilidad.

Las organizaciones que quieran optar a los premios pueden presentar hasta tres candidaturas y presentarse a los premios antes del 10 de mayo de 2015.

Para participar sólo es necesario completar el cuestionario de inscripción de candidaturas. Consulta las bases aquí

Los V Premios Corresponsables premiaron 10 iniciativas iberoamericanas y reconocieron a 50 finalistas. 

Desde ETICOLOGIC, S.L., un año más tenemos el placer de formar parte del Comité Técnico de Selección de las Candidaturas de los Premios Corresponsables, y os animamos a participar enviando vuestros Proyectos Responsables. 

Feliz Día del Libro



Reflexión: Los libros son Cultura, la Cultura es Conocimiento y Comprensión, el Conocimiento y la Comprensión son Conciencia. A más lectura más Conciencia Responsable.

Feliz Día del Libro.

Comunicar la RSE hoy: ¿Ser o Parecer?


Beatriz Lorenzo - csr&intelligence

Conseguir comunicar sus acciones de Responsabilidad Social tanto de forma interna como externa es uno de los principales desafíos que una compañía puede afrontar. La RSC lleva décadas siendo abordada por las empresas con mayor o menor fortuna, desde unos tambaleantes inicios en los que era confundida o identificada con las labores filantrópicas hasta un actual enfoque mucho más coherente desde la óptica de la dirección corporativa, la sociología de las relaciones laborales o la comunicación y publicidad.
Ahora, en un momento en que el concepto comienza a ampliar sus fronteras, a definirse, existen aún compañías que fallan a la hora de hacer visibles sus esfuerzos en este sentido. Y es que en materia de comunicación de la RSE, como si de la mujer del César hablásemos, “no sólo hay que serlo, sino también parecerlo”. La reputación, nada menos, es lo que está en juego.
La comunicación de las compañías, cuando es coherente, veraz, completa y libre de disfraces, funciona como un potente motor de reputación y supervivencia empresarial, al tiempo que la gestión integral de las compañías, en tanto se muestra sin ambages a los stakeholders,  se aleja progresivamente de accesorios tales como el buenismo y el barniz “responsable”.
Es importante desarrollar métodos sofisticados de comunicación, que permitan a la compañía incorporar a la totalidad del los grupos de interés en el diálogo empresarial. La relación con ellos deberá ganar en estrategia, en honestidad y en transparencia para adaptarse a los requerimientos del mundo empresarial del siglo XXI. Por ello, los programas de RSC habrán de ser desarrollados atendiendo a los intereses y prioridades de la totalidad de los stakeholders, internos y externos. La sistematización, sincronización e instauración de fuertes redes entre la empresas y sus stakeholders forma parte del nuevo reto que todas las compañías responsables habrán de acometer. La importancia de comunicar es innegable. Una investigación de la sección chilena del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) afirmaba ya en 2001 que “comunicar la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) hacia adentro de la empresa y hacia la comunidad es uno de los desafíos que permitirán fortalecer la RSE“.
RSE, COMUNICACIÓN Y PYMES
Más aún, la importancia de comunicar la Responsabilidad Social no sólo cuenta para las grandes compañías, sino también para las pymes, que conforman un amplio porcentaje del tejido empresarial y necesitan, tanto o más que las grandes corporaciones, apostar por el diálogo bidireccional con sus grupos de interés. La comunicación interna es también muy relevante en las pequeñas y medianas empresas, puesto que suelen influir decisivamente varios grupos de interés estrechamente interconectados:, la propiedad, el equipo directivo, los gestores… todo un amalgama que puede derivar en situaciones emocionales complicadas y que requieren de unas medidas de gestión muy adecuadas. Una de las recomendaciones más válidas es la que aboga por potenciar y establecer mecanismos formales e informales de comunicación en este ámbito.
En otro orden de cosas, la Web 2.0 es una gran aliada de la comunicación de la RSC. Ya hace casi dos décadas, en 1998, una investigación de Esrock y Leichty encontraba que más del 80% de las compañías del índice Fortuna en Estados Unidos usaban la web para acciones de comunicación de Responsabilidad Social Corporativa. Virtudes como la velocidad, feedbak o facilidad de acceso eran las que más se valoraban para implementar esta tendencia.. La Web 2.0 ha de convertirse, de modo natural, en la plataforma idónea para la Responsabilidad Social Corporativa de nueva generación; en ambas se da un paso adelante en el camino trillado, se fomenta la integración, el diálogo y la interacción.  No es suficiente ya el antiguo aforismo de “no news, good news”, que durante tiempo y para muchas compañías parecía ser norma y patrón de su comportamiento empresarial.
Los grupos de interés no han de conformarse con información sesgada, con maquillaje empresarial, con notorias omisiones en sus sitios web; la información solicitada debe ser veraz, completa y fiable y la Responsabilidad Social Corporativa y sus actividades ha de ocupar un lugar destacado como elemento importantísimo del “core business” que es.

Pymes y RSE, un vínculo necesario

Beatriz Lorenzo - csr&intelligence

Conforman un amplio porcentaje del tejido empresarial y necesitan, tanto o más que las grandes corporaciones, subirse al carro del crecimiento sostenible para sobrevivir en el nuevo escenario económico tras la crisis. Las pymes han tenido, tradicionalmente, muy poco acceso a las guías, códigos y recomendaciones que florecen desde el panorama institucional a las que, por el contrario, acceden sin reparos las grandes corporaciones. Y es que la mayoría de las pymes sufren gran presión por la maximización del beneficio a corto plazo quizá por no estar presentes en los mercados financieros. Y a pesar de todo, algunas de ellas se desempeñan como empresas socialmente responsables asentando las bases de un buen gobierno corporativo.
La Comisión Europea, en el Libro Verde y en la Comunicación que data ya de Julio de 2002, dedica especial atención al tema de la RSC y el buen gobierno en pymes. El Libro Verde indica que  “El aumento de su práctica en las pequeñas y medianas empresas incluidas las microempresas, es fundamental, porque son las que más contribuyen a la economía y la creación de los puestos de trabajo”. En España el Observatorio de RSC  ha contribuido en este ámbito mediante la publicación de una Guía para la implantación de la RSC en las pymes, asegurando que “el hecho de retener mejores equipos de trabajo por que estarán orgullosos de trabajar en la empresa, redundará en la productividad y calidad de los productos y servicios que ésta ofrece…además el tener un buen clima laboral influye muy positivamente en la reputación de la empresa, lo cual a su vez se transmite a los clientes”.
Entre las recomendaciones que suelen esgrimirse a la hora de optar por un buen gobierno corporativo en las pequeñas empresas está la de que a medida que la empresa crezca, se pase de un sistema basado en órganos de gobierno informales a la creación de un Consejo de Administración. Asimismo, la recomendación de que en caso de que la empresa nombre consejeros independientes, estos ejerzan de correa de transmisión entre accionistas directivos y accionistas que no lo son, aportando objetividad a decisiones claves, como las relacionadas con el reparto de dividendos. Por último, es fundamental que exista una separación clara de las funciones que ejercen los órganos corporativos y los familiares.
A la hora de integrar la RSC en las pequeñas empresas destaca, como herramienta óptima, la  “Guía de Aprendizaje sobre RSE en las PYME”, elaborada por la Fundación Ecología y Desarrollo. A través de esta Guía de Aprendizaje,  se intenta ofrecer herramientas prácticas para pequeñas y medianas empresas latinoamericanas con interés en implementar medidas de responsabilidad social y ambiental en sus empresas.
El documento no es la primera guía relativa a las premisas de la RSC relacionadas con la pequeña y mediana empresa. Ya en el año 2005 el observatorio de RSC recogía una serie de pautas. Además, existen varios ejemplos que muestran que la implantación de la RSC en la pequeña y mediana empresa puede llevar al éxito a sus impulsores. Este es el caso de Fresh, pyme sueca quien desde 1995, cuando estuvo al borde de la quiebra, aplica un modelo de participación basado en 5 equipos autogestionados: cada equipo se concentra en una categoría de clientes y planifica su producción, contrata el personal y se marca los objetivos de manera autónoma…Actualmente ocupa un lugar destacado en el mercado de la ventilación gracias al diseño, fabricación y comercialización de innovadores productos respetuosos con la naturaleza.
Por otra parte, Forética publicó en 2013 “30 Reglas de Oro de la RSE para la pyme”, una guía dedicada a ayudar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) a incorporar la responsabilidad social empresarial (RSE) en su gestión. A través de un recorrido por 30 reglas sencillas pero técnicamente rigurosas, cualquier pyme va a poder desarrollar un plan de RSE planteándose objetivos e indicadores en el corto, medio y largo plazo.